Yamanqui nació hace 10 años a partir de una necesidad muy personal: encontrar alternativas naturales para mi propio cuidado.

Comencé estudiando medicina natural y, en ese camino, descubrí un mundo que me fascinó: las plantas medicinales, sus propiedades y todo lo que la naturaleza podía ofrecernos. Empecé preparando productos para mí y, casi sin darme cuenta, algunas personas comenzaron a interesarse en ellos y a comprarlos.

Así comenzó un camino que no se detuvo. Seguí estudiando, explorando y aprendiendo sobre medicina natural, Flores de Bach, cosmética y, finalmente, maquillaje natural. Descubrí que muchas personas también buscaban una manera diferente de cuidar su cuerpo y su piel, con productos más cercanos a lo natural.

Yamanqui nació en mi querida Guadalajara y fue creciendo hasta convertirse en nuestro proyecto de vida. Mi esposo y yo comenzamos este camino juntos y, con el tiempo, cada detalle de la marca se ha ido convirtiendo en parte de nosotros: desde las fórmulas y los nombres de los productos hasta las etiquetas y su presentación.

El nombre Yamanqui, de origen náhuatl, significa fino, suave y delicado. Lo elegí porque quería que nuestra marca tuviera también una conexión con aquello que viene de nuestras raíces y con ese conocimiento tradicional que tantas veces ha demostrado su valor.

En Yamanqui, nuestros productos están inspirados en fórmulas tradicionales, pero siempre hay oportunidades de mejora y nos gusta ofrecer productos de calidad. Buscamos que tengan esa esencia natural, desde los ingredientes que elegimos hasta las fórmulas finales, porque para nosotros, lo natural y artesanal debe evolucionar y ser mejor cada día.

Hoy Yamanqui está principalmente en la Bahía de Banderas y Puerto Vallarta, pero nuestros productos viajan mucho más lejos, acompañando a quienes los llevan consigo a distintos lugares del mundo.

Y esto apenas comienza. Queremos que cada vez más personas conozcan Yamanqui y descubran nuestra manera de entender el cuidado personal: natural, consciente y hecha en México.